22
Oct
07

¿Quién es el perdedor?

Se veía venir. Al final Alonso no pudo hacerse con el campeonato de automovilismo y ha tenido que conformarse con un tercer puesto, empatado a puntos con Hamilton. Tras una gestión desastrosa de la escudería McLaren (Ron Dennis es un inútil integral), traducida en un trato que rozaba lo vejatorio para con el piloto asturiano, al final se ha hecho justicia y ha ganado el mejor; Raikkonen ha sido el más regular, el más veloz en las últimas carreras y su equipo se ha volcado en su piloto (como no podía ser de otra manera) y la victoria ha llegado, como es lógico. Cuando un equipo sabe lo que quiere y optimiza sus recursos para alcanzar el éxito, éste suele llegar tarde o temprano, a no ser que haya alguien que lo haga mejor, claro está.

No cabe duda alguna de que McLaren ha cabado su propia tumba, perjudicando a Alonso y dilapidando sus posibilidades de triunfar. Después de reclutar a Fernando, sus objetivos no eran otros que ganar gracias a la audacia y el talento del asturiano, pero resulta que aparece el niño Hamilton (ojito derecho de Ron Dennis), del que nadie sabía nada, y deciden que prefieren una estrella inglesa en la escudería que sea la que enarbole los premios y triunfos. Mis conocimientos de Fórmula 1 son limitados (no soy más que un neófito en el tema) pero intuyo que ceder margen a la improvisación en un deporte tecnológico donde la estrategia y la planificación son tan importantes puede resultar peligroso. No quiero restar mérito al piloto finlandés pero es un hecho que, aparte de haber hecho el ridículo, Lewis Hamilton ha perdido el campeonato (a pesar de la velocidad de su monoplaza) y él es, junto con su jefe de equipo, el máximo responsable de la derrota de McLaren. Alonso hizo lo que pudo en un entorno hostil donde los haya; no se le podía exigir más al piloto español. Se puede afirmar que ha triunfado, dentro de lo que cabe, poniendo en su sitio a más de uno y en concreto al piloto británico, cuyo triunfalismo resultaba insultante. Finalmente, éste no ha dado la talla y todos sabemos quién es el mejor de los dos. En cualquier caso, la victoria de Raikkonen ha sido muy celebrada por la afición española, y con razón. Yo me sumo a la alegría de que Hamilton no haya ganado; hubiera sido injusto y frustrante para unos sufridos seguidores que han soportado lo indecible, al ver como se ninguneaba a nuestro campeón, merecedor de un puesto entre los mejores del mundo.

268520850-1.jpg

Parece que esta vez, los británicos, tan sobrados de eficiencia y excelsitud, han caído en una inoperancia a la que no están nada acostumbrados. A lo largo de la historia, los ingleses se han vanagloriado de ser un pueblo caracterizado por su capacidad de alcanzar el éxito en sus empresas, gracias a una inmejorable gestión de sus recursos. No así los españoles, tenidos por un pueblo indolente, vago y poco preparado. De hecho en Inglaterra cuando un trabajador se escaquea de su trabajo o lo realiza mal se dice de él que parece español, o que padece el síndrome del español. De esta manera se ha entronizado en su imaginario colectivo un estereotipo de los españoles que casi nunca corresponde con la realidad (como pasa con todos los estereotipos). Huelga decir que no siempre somos tan desastrosos en lo que nos proponemos y un ejemplo muy ilustrativo lo tenemos en Fernando Alonso, entre otros. Esta vez, y sin que sirva de precedente, han sido los ingleses los que la han cagado, así que se puede afirmar que han caído en lo que ellos llaman una “españolada”. ¿Se podía haber hecho peor en McLaren? Yo creo que no (ni un español lo hubiera hecho tan mal).

El caso es que la escudería británica ya tiene a un digno aspirante al próximo campeonato (que era lo que quería). Alonso sobra en McLaren y así lo siente él y todos los que le apoyamos (incluido este advenedizo que suscribe). Ahora sólo hace falta que algún equipo se haga cargo del piloto asturiano para poder culminar, en el próximo campeonato, la caída de Hamilton y su escudería. De sobra es sabido la escasa simpatía que suscita el joven piloto inglés entre el respetable y aunque ya haya sido una satisfacción ver como ha dejado escapar el campeonato, algunos de nosotros desearía ver cómo se hunde definitivamente en la derrota en el futuro.

raikk.jpg

Así pues esperemos que el año que viene gane Alonso con una escudería digna de él, que lo trate como lo que es: un campeón. Hamilton que se vaya preparando porque es muy probable (me puede más el deseo que la certeza) que en lo venidero nadie se acuerde de él. Raikkonen que siga haciéndolo tan bien pero que no se haga ilusiones; que disfrute el título mientras pueda. No obstante mi enhorabuena para el piloto de Ferarri. Si es que con una escudería así ¿quién puede perder? Hamilton seguro.

Anuncios

2 Responses to “¿Quién es el perdedor?”


  1. 22/10/2007 en 15:33

    Vaya vaya vaya! Esto: “Esta vez, y sin que sirva de precedente, han sido los ingleses los que la han cagado, así que se puede afirmar que han caído en lo que ellos llaman una “españolada”. ¿Se podía haber hecho peor en McLaren? Yo creo que no (ni un español lo hubiera hecho tan mal).”

    Me partooo!


Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: