Archivo para 5 diciembre 2007

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España “pisa” fuerte.

Era de esperar. Que no le extrañe a nadie el resultado del informe PISA a estas alturas del curso. Somos una caricatura en cuanto a destrezas lingüísticas, matemáticas y científicas se refiere; aunque nos consuela el hecho de que existan países que están aún peor, véase USA. El Imperio domina en lo económico y militar, pero en conocimento los americanos son lo que todos intuíamos: unos garrulos.

Mas hablemos de nosotros. ¿Qué nos pasa? ¿Es el sistema educativo, la dichosa LOGSE, LOE y demás leyes educativas inaplicables? Seguro, pero no por las razones que imaginamos. Las leyes no imponen un mal sistema, créanme. Con el dichoso CAP aprendo mucho sobre el nuevo modelo educativo a aplicar en las aulas españolas (ya era hora de que la antigualla de ley de 1970 fuera sustituida de una vez). Su inspiración es noreuropea y eso es a todas luces una garantía; por algo Finlandia es la nación puntera en resultados académicos. Entonces, qué pasa en España que a pesar de haber finiquitado un sistema caduco, basado en el conductismo (con el que un servidor pasó a engrosar la lista de españoles analfabetos y torpes) y tras haber adoptado otro mejor, a priori, apoyado en teorías pedagógicas constructivistas, seguimos siendo los campeones del fracaso escolar. Cómo me gustaría ser un tío listo y dar respuestas solventes a semejante dilema (paren de leer aquí ahora mismo y busquen tesis de Fernando Savater para dilucidar algo el quid de la cuestión). Mas no lo soy, y además estoy muy cabreado, y lo que pienso se reduce a lo que voy a exponer a continuación.

La tradición y herencia histórica: el problema de la educación en España viene de lejos. Mientras los países europeos, a partir del siglo XVIII, como Francia, Inglaterra o Alemania, entre otros, intentaban cambiar su modelo de sociedad y se planteaban la necesidad (fruto del enciclopedismo y la Ilustración) de adoptar medidas para que el pueblo se educara y motivar así el progreso humano, en España vivíamos ensimismados y anquilosados en la sociedad medieval, Iglesia católica ad eternum, donde sólo estudiaba el señorito adinerado en el colegio de curas de turno. El franquismo creó luego una sociedad estúpida y analfabeta de la que aún hoy perduran sus miserias intelectuales. La ley de educación de 1970 fue el primer atisbo desde la República de un esfuerzo educativo loable. Luego ha habido que esperar hasta 1991 para dotar a la sociedad de modelos educativos actualizados y eficaces (siempre en teoría). ¿Creen ustedes que la sociedad española está capacitada, después de siglos de ignorancia católica, inquisitorial, caciquil y totalitaria, para integrar un sistema educativo que nos viene grande? La LOGSE es inaplicable en España, y por ende la LOE. Sería como querer ponerle un anillo en el cuello a una jirafa. ¿Por qué? Pues porque nuestra sociedad es así…

La sociedad española del siglo XXI. La democracia española no tiene ni treinta años y eso se nota. Somos una sociedad atrasada intelectualmente que pretende aparentar una modernidad adquirida anteayer y con alfileres (y sólo en lo superficial, no en el fondo). Sí, de acuerdo, tenemos iPods y centros educativos TIC, pero nuestra conexión a Internet es la más cara y lenta de Europa; hay IKEA repartidos por todo el territorio, pero la vivienda es inasequible para una juventud con un futuro más negro que el ojete de un mandril; tenemos universidades y becas, pero si no haces un máster no eres nadie. Además, España es el único país incapaz de integrar a su población cualificada (al menos en parte), que por otro lado está absolutamente devaluada, a no ser que pongas la guita en la mesa (volvemos a lo del señorito adinerado) y te pagues un señor máster de 6000 € y en Madrid, o estés dispuesto a ganar menos de 800 € haciendo vete a saber qué; también puedes afiliarte al PSOE, algo que supone garantía de éxito profesional absoluto, si no vean a Pepe Blanco. Quién quiere estudiar y formarse cuando para ser político, concursante de Gran Hermano, tertuliano de A tu lado, cantante, modelo o incluso periodista, basta con echarle jeta a la existencia.

Si observamos el funcionamiento de la administración, la idiosiscrasia de los políticos, y la ausencia de cohesión social que existe en este país ruin y miserable que es España, donde hay quienes no quieren ser españoles, y la envidia, el rencor, el separatismo, la estulticia y la avaricia campan a sus anchas pudriendo una sociedad sometida a la “telebasura”, la publicidad y el consumismo, ¿creen ustedes que es posible que podamos estar a la altura de las circunstancias en cuanto a civismo, cultura y sentido común? Violencia, chulería, chabacanería y estupidez son la herencia de la monarquía absolutista y el franquismo, fruto del típico tradicionalismo carpetovetónico español que ha hecho que seamos un país deslavazado, sin norte, a merced de dictaduras, nacionalismos (español y antiespañol) y demás basura ideológoca, que no sabe ni donde tiene la cara. Luego ves a los responsables políticos hacer aspavientos cuando decubren que estamos a la cola en educación, pero que somos los primeros en consumo de drogas y alcohol; y más que deberíamos consumir para evadirnos de semejante panorama. Sí lo sé, hago demagogia, pero soy español, qué esperaban; ya quisiera ser como Jovellanos, Larra, Feijoo o el maestro Reverte, que aunque españoles, son (o eran) más lúcidos que el resto. Así que… esto es lo que hay.

Llegados este punto debo felicitar al lector por continuar la lectura del post, ya que ello denota tolerancia y buena disposición, con lo que deduzco que si usted ha llegado a esta parte del texto, quizá no sea español. El caso es que en España falla todo para que se cree un buen clima para una educación de calidad. La familia se encuentra sumergida en una crisis de índole estructural, y ahora económica, fruto de una sociedad desigual y de un modelo económico caduco incapaz de aportar mayor bienestar a los matrimonios jóvenes con hijos, de generar empleo para que los recién titulados, que, créanme, deseamos fervientemente salir de nuestros hogares, podamos vivir dignamente sin tener que compartir entre diez un piso diminuto y caro. Me río yo de los 800 € de Caldera; todos sabemos que el sueldo debe ser de 1000 € como mínimo para vivir con cierta solvencia.

Además, el personal docente se encuentra atrapado en la antigua ley y como no se forma para reciclarse y adaptar el nuevo sistema a las aulas, pues nos encontramos con profesores y maestros incapaces de hacer frente a unos alumnos que ya no pueden irse a robar y vender droga a la calle con catorce años; ahora hay que aguantarlos hasta los dieciséis y esto supone una molestia inaceptable para muchos malos profesores (créanme, mi tutor del CAP no los quiere en su clase porque son un estorbo). Luego, los padres de esos niños díscolos muestran su incompetencia a la hora de educarlos en casa, mimándolos y dejándolos hacer lo que les viene en gana, porque vaya a ser que se traumaticen si les das un grito, pobres. Gran Hermano, El Tomate, El Diario de Patricia, Supermodelo… todo es un fiel reflejo de una sociedad embrutecida, inculta y en absoluta crisis moral e intelectual en la que yo me incluyo el primero (no tengo más que mirarme y observar cuan español soy: envidioso, criticón, ruin y avaricioso… entre otras lindezas que me caracterizan como español puro).

En definitiva, el modelo es bueno pero inaplicable en la sociedad española, que necesita recorrer mucho camino todavía para llegar donde otras ya llegaron hace siglos. Sólo me queda romper una lanza en favor de mi país y decir, que en España hemos de enfrentarnos al reto de la inmigración e integrar a aquellos alumnos extranjeros, oriundos de países muy pobres y con graves problemas económicos y sociales, que deben aprender una lengua extraña y formarse en condiciones que no son las más óptimas, por su desconocimiento en muchos casos de la cultura y la lengua a la que deben amoldarse. No creo que Finlandia tenga semejantes problemas, y seguro que su circusntancia y naturaleza de nación cohesionada y rica, sin los embrollos que entraña la ubicación mediterránea de España, cerca de África, permite que puedan estar a la cabeza de Europa y del mundo en cuanto a sociedad avanzada y moderna que es. Es por esto que a pesar de todo lo expuesto anteriormente, España se encuentra en una situación más delicada, como país receptor de inmigración, a la que debe ayudar e integrar, cueste lo que cueste, pero siempre en la medida de sus posibilidades. Esperemos que de ahora en adelante sepamos corregir nuestros errores y solventar los retos que nos presenta el futuro.

No digo que el sistema educativo no sea malo, pero no lo es tanto como predican padres irresponsables, profesores vagos y acomodados y peperos adscritos al Opus Dei, herederos de una educación de pago de alta cualificación (los famosos tecnócratas) que ahora mandan a sus hijos a Oxford para que lideren una España absolutamente desigual, retrasada e injusta. Quizá nuestro sistema sea una mala copia de otro u otros, quizá no sea perfecto y haya que mejorarlo, pero no es la única causa de fracaso académico, y ni mucho menos la más importante. El problema es mucho más profundo y hunde sus raíces en una sociedad española en crisis total, a todos los niveles: cultural, mediática, social, familiar y territorial. Al menos así lo veo yo.

Finalizo alegando que sin duda no he podido expresar todo lo que quisiera ni con la la claridad que debería, pero me resulta difícil ordenar mis pensamientos y desarrollarlos sintéticamente, con coherencia y racionalidad. Si han llegado a este punto del post les doy la enhorabuena y mi más sincero agradecimiento por haberlo leído. Espero que les haya agradado.

Aquí finaliza por fin mi digresión teórica, demagógica y subjetiva donde las haya sobre la educación en España. No tengo tiempo de corregir los numerosos errores cometidos en cuanto a sintaxis, gramática y morfología, así que quédense con el contenido y obvien la forma, gracias.

Por cierto Dac, este va por ti, por no rendirte y llamarme insistentemente a pesar de encontrar siempre una negativa, por querer pagarme el cine y demás cosillas… pero sobre todo por animarme a volver a mi polémico y excéntrico blog de Timoncito loco de atar. Un beso chaval, pero sin mariconadas…

Hasta la próxima y que viva España.

😀