Archivo para 30 junio 2009

30
Jun
09

Give me fire. Mando Diao.

Fragmento inicial de las cinco primeras canciones del nuevo disco de la banda de rock sueca Mando Diao.

Videoclip “Dance with somebody”.

29
Jun
09

Demasiado viejo para ver “dibujitos”.

La verdad es que estoy bastante enganchado a las creaciones del joven Seth MacFarlane (tiene sólo 36 años), a pesar de que haya personas de mi edad que vean con recelo mi adhesión a los “dibujitos animados”, como ellos los llaman. “Hay que ver, con los huevos negros ya y viendo dibujitos todavía, ¿cuándo va a crecer este zascandil?”. No todo va a ser Perdidos u otras series de folletín.

Quién no conoce a Brian y Stewie o a ese primo lejano de Homer, más gordo y más tonto que es Peter Griffin. La serie, que lleva emitiéndose desde 1999 ha obtenido un clamoroso éxito en España gracias a La Sexta. Lo único malo es que ésta no parece tener intención alguna de adquirir más temporadas y está repitiendo hasta la saciedad siempre los mismos episodios con lo que el desgaste de la serie y el menoscabo de la audiencia son inevitables.

Antena 3 (y sin que sirva de precedente) ha sido más lista y, aparte de adquirir todas las temporadas de Los Simpsons, compró los derechos de American Dad, una serie extraordinaria, incomprendida y con niveles de audiencia risibles; de ahí sus horarios fuera del “prime time” usual en el que se mueven Los Simpson, el clásico indiscutible.

¿Por qué no la sigue la gente? Bueno, puede que no la entiendan o simplemente no les guste (sobre gustos colores) o quizá estamos demasiado acostumbrados a Los Simpson (de los que ya nos sabemos los episodios de memoria). Pero el argumento más extendido es que parece una mala copia de Padre de Familia, algo que por otra parte es normal puesto que el creador es la misma persona. Está claro que las conexiones son elevadas (formato familiar, mujer típica americana, pareja de hijos, mascotas), pero qué pretenden. Es como decir que Manhattan es una copia de Annie Hall. Se parecen coño, pero es que son del mismo Woody Allen.

Lo que no sabe mucha gente es que a Seth MacFarlane le llovieron miles de demandas y denuncias por insultos e injurias a cuenta de sus bromas a famosos en la serie de Padre de Famila o de espectadores homosexuales, judíos, negros, inválidos, feministas, etc, todos ellos indignados por el humor ácido del joven dibujante y guionista. La Fox por tanto se boicoteó a sí misma y dificultó la difusión de su propia serie. Posteriormente la huelga de guionistas también supuso un escollo para su continuidad. Sin embargo, el bueno de Seth, lejos de achantarse, creó otra serie nueva, con la experiencia y madurez alcanzada con el trabajo de la anterior. Surgió así American Dad en la que el protagonista es un agente de la CÍA ultraconservador, republicano, fundamentalista religioso y amante de Bush.

Si en Padre de Familia tenemos a Stewie y a Brian, en American Dad no os perdáis a Roger el extraterrestre afeminado (me recuerda mucho a un conocido mío del pueblo), a Klaus (el pez con cerebro de alemán del este) entre otros personajes interesantes.

Está claro que sin Los Simpson de Matt Groening este joven nunca hubiera ideado una serie de animación con la mordiente de Padre de Familia o American Dad. Pero qué demonios, las influencias para qué coño están. Confundir plagio con influencias o evolución es de mentes cerradas y necias. Qué hubiera sido de Cervantes sin los libros de caballerías; y de Almodóvar sin Fellini; y de los Rolling Stones sin los roqueros americanos de los años 50…

La verdad es que me alegro de que sigan apareciendo series de animación capaces de hacer un humor tan políticamente incorrecto que nos haga reír a mandíbula batiente y por qué no, pensar.

Lo que sí parece claro es que la fórmula familiar es la que triunfa y eso Seth lo sabe muy bien. Futurama, del mismo genio Groening, no consiguió captar suficientes audiencias y la retiraron de antena, aunque hoy es una serie de culto (y no es para menos).

Lo que yo me pregunto es por qué en España no se realizan series de animación de corte satírico que critiquen la sociedad y costumbres españolas como el folklore, los toros, la progresía y el españolismo, el feminismo, la política, la incultura histórica que padecemos, la ESO, la idiosincrasia juvenil actual, el fanatismo futbolero, el catolicismo acérrimo típico español, la prensa rosa, el famoseo, la televisión, los medios de comunicación, el grupo PRISA, la COPE… No sé, seguro que habrá muchas más cosas que pueden dar mucho juego a los guionistas para hacer reír al personal.

¿No hay dibujantes ni guionistas en España o es que ya los estudios de mercado han dejado claro que no iba a funcionar el producto? ¿O es que la cultura española está tan controlada por el Estado que no interesa producir una serie que desmonte el chiringuito mediático organizado por los poderosos?

Últimamente estoy viendo los antiguos capítulos de Aquí no hay quien viva y me he dado cuenta de que ha sido la única vez en que más cerca hemos estado en España de disfrutar de una serie con una mordiente satírica equiparable a Los Simpson o algo parecido (salvando las distancias y sin ser animación). Al final se la cargaron y tenemos un sucedáneo rancio e inocuo en Tele5 (cómo no).

¿Por qué la televisión española es tan patética? El Internado, Aída, Física y Química, Sin tetas no hay paraíso, Bea la Fea (o como quiera que se llame). Ya está bien hombre.

Menos mal que gracias a La Sexta y Antena 3 (algo que no deja de ser curioso) con la producción de la Fox (extraño también) podemos disfrutar de Family Guy y American Dad y salir un poco de la estulticia en que está inmersa la tele en España.

Aunque habrá quien piense que el imbécil soy yo por ver “dibujitos” a mi edad. Está bien, prefiero ser un imbécil que ve dibujos animados para adultos que un retrasado mental que sólo ve Los hombres de Paco (que menuda serie de mierda es).

“Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen.”

Francisco de Quevedo.

27
Jun
09

Homenaje 2.

Michael Jackson con su amigo Eddie Murphy. Momento “freak” total en esta especie de anuncio de compresa con alas (parece realizado por Isabel Coixet). Al lado del bueno de Eddie (qué hubiera sido de nuestra infancia sin “El príncipe de Zamunda” o “El chico de oro” o “Superdetective en Hollywood I y II”) el aspecto de Jacko no era muy favorecedor.

La canción es pegadiza. Al menos es mejor que el “reggeaton”.

En fin. Todo el  mundo se equivoca.

26
Jun
09

Homenaje 1.

A pesar de que no supo adapatarse a los nuevos tiempos musicales, que se le fue la cabeza hasta límites insospechados y que le gustaba “dormir” con niños, los ochentas nunca hubieran sido lo mismo sin él.

Michael Jackson marcó una infancia dorada durante una década que a pesar de sus luces y sombras fue la mejor de mi vida (no en vano era un niño y eso hace mucho).

Disfruté de sus simplonas y pueriles películas, jugué al Moonwalker de la Sega Megadrive y escuché todos sus discos desde el momento en que vi el videoclip de Billie Jean por primera vez. En el Dangerous se agotó la fórmula y mis inquietudes musicales derivaron por otros derroteros. Pero puedo decir sin sonrojarme que jamás dejó de gustarme, ni renegué de él como hicieron otros cuando arribó el “grunge” comercial de Nirvana. Sobre todo me quedo con su época en los Jackson Five durante la era Motown, ´Cause We´ve got Motown Blood in our veins, que diría Mando Diao.

Aquí va un homenaje a Michael Jackson que fue el mejor, al menos durante un tiempo. Te recordaremos de color negro, con el pelo rizado y la nariz chata.

Que dios lo tenga en su gloria.

25
Jun
09

Hallazgos en youtube.

Música by Patrick Doyle.

Video: Kocanvideo Studio.

24
Jun
09

Compartir piso.

“Chaval, al llegar a cierta edad ya no se está para compartir piso”.

Ésa fue la inevitable conclusión a la que llegamos mi buen amigo Esteban y yo, tras intercambiar historias sobre este respecto, tomando cañas al sol del Balneario. Y debo aclarar que en mi caso puedo darme con un canto en los dientes, porque no pude dejar de asombrarme ante el repertorio de historias peregrinas con las que Esteban consiguió amenizar y turbar mi atribulada mente.

Su compañera de piso, Estela, es una mujer de treinta años aparentemente normal, si no fuera por los más de cien kilos de peso embutidos en un cuerpo de uno cincuenta de estatura. Habladora como pocas, no calla ni con la boca llena, que suele ser a menudo. Yo la he conocido y por ello me cuesta creer lo que oigo, ya que a primera vista, con la salvedad de padecer una obesidad escandalosa, parece ser una mujer encantadora.

Bien es conocida la capacidad del ser humano para aparentar lo que no es con la destreza de un camaleón. Y ese era el caso de Estela. Al principio creí tener ante mis ojos a una mujer madura, seductora, inteligente, aunque algo egocéntrica. Pero pronto, y con la ayuda de Esteban, pude comprobar que la repetición constante del “yo”, seguido de anécdotas estúpidas y sin sentido, se sucedían en exceso, lo que denotaba algún tipo de tara mental. Más tarde mi amigo dejó de invitarla a nuestros encuentros y pronto pude comprobar el alcance de su idiotez.

Ya no me acordaba de la tos crónica con que intercalaba sus peroratas ni de la risa estentórea que taladraba el tímpano, pero Esteban las mentaba siempre en sus historias. La tos era perenne, de día, de noche, a todas horas, y por ello mi camarada debía dormir con tapones en los oídos, aun cuando su vivienda no sufría de ruidos molestos procedentes del exterior. Su risa era el preludio de un apocalipsis, provocada por la estupidez más ridícula y sobrevenida sin previo aviso.

La escatalogía ocupaba más de la mitad de los relatos de mi amigo. Esteban encontraba salpicaduras de excrementos en la pared del baño, la taza del váter e incluso en la cisterna. Los hábitos de una alimentación desenfrenada, llena de chocolate, azúcar, pan, patatas de bolsa y demás porquerías hipercalóricas, hacían que la consistencia de sus restos intestinales fuera muy deficiente. Todo ello, sumado a un culo tan grande como un zepelín, que no cabía en la taza del inodoro, provocaba nefandos accidentes que ni por asomo solucionaba después con agua y lejía. Según Esteban, a ella le daba igual: lo dejaba todo allí como si fuera una obra de arte; además después de defecar, dejaba la puerta del baño abierta para que todos sintiéramos la potencia de su aparato digestivo.

Luego estaba el típico tema de la higiene. Todos hemos tenido un compañero guarro alguna vez. Pero Estela era especial. Ella despotricaba de la falta de pulcritud de sus antiguas compañeras de piso y presumía de ser una mujer muy curiosa con el tema de la higiene personal y doméstica. No obstante siempre dejaba pelos en la ducha, la frenada en en el baño y la grasa en las sartenes; un clásico vamos. Ante la repugnancia que le inspiraba a Esteban la presencia de restos de comida en cubiertos y vajilla, éste se lo hizo saber. “Eso no pasa nada, lo que no mata engorda”- risa desagradable. Irónica respuesta después de todo, ¿no creen?

Hay historias de Esteban que me cuesta creer. Parece ser que la belleza rubenesca se pasa todo el día conectada a facebook y mesenger, mientras sigue acumulando kilos sin parar de toser. Hasta ahí, correcto. Pero lo increíble es que, según mi camarada, no para de jactarse de que ella folla más que ninguna de sus amigas, incluso más que las que tienen novio. Y es que Estela pretende verse irresistible y cree que los demás también la vemos así. Sobre este aspecto no creo que Esteban sea honesto y la anécdota más bien parece fruto de la inquina que le profesa a la pobre chica. No puede ser cierto que una mujer de semejante porte se ufane en ser una devora hombres. No cuestiono que lo sea, que puede serlo, pero si fanfarronea con ello es posible que haya algo que no funcione bien. Una mujer que presume de que no hay hombre que se le resista suena a camelo, exactamente igual que sonaría en un hombre.

Luego está el tema de los destrozos. Parece ser que cuando Estela entró empezaron a estropearse aparatos en casa: la lavadora, el váter, la ducha, los enchufes… La factura de la luz subió a más del doble (si bien eso puede ser efecto de las subidas de la compañía eléctrica). “Eso no es culpa de ella, Esteban, las cosas se deterioran del uso”– contradije a mi amigo. Pero no, él insistía: Una mujer que pone para su ropa hasta seis lavadoras diarias por fuerza tiene que acabar rompiéndola por mal uso; que se deja las luces encendidas, la vitrocerámica encendida, la estufa encendida; que usa toneladas de papel higiénico que tira por el váter… Me resisitía a darle la razón a mi maniático colega, pero las pruebas eran irrefutables.

Cambiar de compañero de piso podría funcionar, pero echar al hipopótamo es más que complicado; además de que más vale malo conocido que bueno por conocer. No hablemos de cambiar de piso o vivir solo, opción válida para aquellos que ganan más de mil euros.

Hay una edad para todo y a los treinta es mejor vivir solo o con tu novia. Aparte, Esteban, al que quiero mucho y es mi mejor amigo, es un perdedor de tomo y lomo. Es el precio que se debe pagar por ser pobre.

“Piensa que al menos tienes un hogar donde vivir”. Y con esto el pobre se conforma.   

20
Jun
09

Beba Freeway o paso de vuestro rollo.

Puede que haya llegado el momento de revelar algunas verdades harto evidentes, que el encefalograma plano del capitalismo en quinta y sin frenos, con su catecismo, la publicidad, se han encargado de ocultar a la masa descerebrada de los “trabaja y gasta hasta que te mueras”, consumidores compulsivos de marcas anunciadas en televisión.

No sé si han probado el refresco de cola Freeway que venden en el LIDL. Si no lo han hecho compren al menos uno y denle un trago. Si su cerebro no está marcado a fuego con el logo de Coca-Cola comprobarán que sabe exactamente igual que el refresco que nos quita el sueño con su cafeína, a precios abusivos, obra y gracia de su publicidad millonaria.

El asqueroso anuncio de Fanta, con esa cancioncilla molesta y estúpida, cantada por tres imbéciles masca chapas debería de ser motivo más que suficiente para no consumir dicha marca, que por otra parte tiene su perfecta y muy digna competencia en la bebida Orange de Freeway.

De todos es sabido (de todos los que entendemos algo de este diabólico negocio que se llama publicidad) que el público más estulto es el más vulnerable a los envites de los anuncios en televisión, la imagen de marca, las promociones, las campañas de márketing y demás zarandajas que son veneno para el cerebro y el bolsillo. Es individuo-masa más estúpido es el más consumista y es el que estará dispuesto a vender su alma al diablo con tal de poder comprar lo mejor (o lo que le han hecho creer que es lo mejor) cueste lo que le cueste.

Un ejemplo es el mercado de zapatillas de deporte. Cuántos imbéciles se gastan nada más y nada menos que 80 € en las All Stars cuando las zapatillas Wintop cuestan una cuarta parte y son EXACTAMENTE IGUALES. Está bien, es su dinero, pero no deja de ser curioso el retraso mental que supone creer que se es mejor porque exhibas el logotipo Nike, Adidas u All Stars (o D&G, DC, Volcom, Vans y demás productos para pijos megacaros) .

Existen unos libros muy interesantes acerca de la verdadera cara de estas marcas, representantes de auténticos terroristas económicos que son las multinacionales que se aprovechan de la ignorancia de sus consumidores para darles gato por liebre: Uno es “No Logo” y el otro “El libro negro de las marcas“.

¡Comunista, rojo! Me gritaría más de uno al oír mis diatribas contra la publicidad y las marcas. Craso error. Más de una vez he tenido que entonar un “quién te ha visto y quién te ve”, ya que la ignorancia y la estupidez no entiende de ideologías: Individuos de un comunismo acérrimo (de pegatina claro está), punkis de esos que ocupan casas que no son suyas y declaman contra el PP (aunque no sepan quién es Bakunin y confundan comunismo, anarquismo y socialismo, y mezclen el nazismo con el liberalismo con nacionalcatolicismo), e incluso pies negros tipo Macaco-Manu Chao-Muchachito (“como os quiero planticas”) de esos que te dan la brasa con el desarrollo sostenible, el comercio justo y el buen rollito tipo Amparanoia, que mal rayo les parta y que siempre van con el perro que seguro que come Pedrigee Pal, como digo, esos tipos que todos conocemos son consumidores de móviles de última generación, de zapatillas Nike, Coca-Cola, y además tienen coches de alta cilindrada, por no decir que más de uno tiene un papá abogado, banquero o concejal de la Junta de Andalucía.

La estupidez e hipocresía no tiene límites. En mi caso, puede parecer que me creo superior y no es que me lo crea, no, es que lo soy.

No hace falta ser un hippie chorra, ni un punki camuflado, ni ser comunista (el que quiera que se vaya a Cuba yo me siento bien en democracia, aunque esté podrida hasta las trancas, piensen que al menos no vivimos en Italia), ni un rastafari arrogante y estulto, ni estar dando la brasa todo el día con el feminismo, lo políticamente correcto, el PP, la guerra de Irak y toda esa bazofia pseudoprogresista que se lleva ahora. Tan solo tenemos que comprar en el mercado de Huelin de Málaga, montar en bici más a menudo en lugar de coger el coche (cuando se pueda), pasar de las marcas en calzado y ropa (gastar más de 20 € en unas zapatilla debería ser delito)  y hacer zapping siempre (aunque con el TDT sea más dificultoso): Ver anuncios es malo para el cerebro, seguro.

Y además, podemos beber Freeway fresquito que está muy bueno.

Por cierto un mensaje para los directivos de ENDESA: vigilen sus espaldas.

¡¡¡Bombardeo con mortero a la sede de la SGAE ya!!!.