Archive for the 'arte' Category

18
Sep
09

The Resistance.

The Resistance.

The Resistance.

El mejor grupo de rock del siglo XXI, Muse, va ya por su quinto álbum. La hipnótica voz de su genial cantante y guitarrista Matthew Bellamy vuelve a entonar firme contra el sistema, la sociedad de control, los gobiernos corruptos, la guerra y los intereses monetarios. Más melódicos, al parecer, pero igual de contundentes. Sus letras no dejarán indiferente a nadie.

Aunque es muy difícil superar la gesta de trabajos anteriores, The Resistance promete buenos momentos. Aún no me he sentado a escuchar el disco con atención, pero es Muse y eso me basta. Si su nuevo trabajo resulta flojo, aburrido o falto de originalidad, no me importa. Se lo perdono, porque son Muse. Ya me han deleitado con absoluta solvencia en el pasado. No tienen que demostrar nada. Porque como el Showbiz y el Origin of  Symmetry, a principios de siglo, no ha habido nada igual en el panorama musical. Y a partir de ahí se han superado en cada álbum.

Lo que realmente deseo, empero, es escuchar su intachable directo. Recuerdo la única vez que los vi, en Italia, en la Piazzale Michelangelo, por el feliz 2007. Ya eran famosos por aquel entonces (Black holes and Revelations) y llenaron hasta la bandera una plaza gigantesca como aquélla. Estalló la locura con Knights of Cydonia, como preludio de lo que se nos presentaba. El mejor directo de toda mi vida.

Directo de Muse en 2007. Firenze.

Directo de Muse en 2007. Firenze.

A mí me gusta como suena su reciente single Uprising. Habrá que juzgar el resto del álbum, pero creo que no va a defraudar a sus fans. Y que continúe la gira. Ojalá pudiera ir a verlos a Madrid el 28 de noviembre. Aún quedan entradas, pero sin dinero se tuerce toda empresa que uno quiera acometer: Transporte hasta Madrid, ida y vuelta, comida, alojamiento y, por supuesto, la entrada. Por menos de 150 € no sale la expedición. Mientras haya entradas tengo esperanza. No perdamos la fe.

Os dejo con el arranque de su flamante último disco: The Resistance.

Upsrising lyrics:
The paranoia is in bloom, the PR
The transmissions will resume
They’ll try to push drugs
Keep us all dumbed down and hope that
We will never see the truth around

Another promise, another scene, another
A package not to keep us trapped in greed
With all the green belts wrapped around our minds
And endless red tape to keep the truth confined

They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

Interchanging mind control
Come let the revolution take it’s toll if you could
Flick the switch and open your third eye, you’d see that
We should never be afraid to die

Rise up and take the power back, it’s time that
The fat cats had a heart attack, you know that
Their time is coming to an end
We have to unify and watch our flag ascend

They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

They will not force us
They will stop degrading us
They will not control us
We will be victorious

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15
Sep
09

Eso es así compadre.

Ayer descubrí esta joya del humor en casa de mi viejo amigo DAC. Puro costumbrismo andaluz con modismos propios de una ciudad, Sevilla, que sigue mostrando la misma idiosincrasia desde el siglo XVII. Señoritos andaluces que desprecian el trabajo, que aparentan ser más de lo que son y que adoran por encima de todo el ocio y la buena vida. Cofrades, taurinos, rocieros, feriantes, fanfarrones, arrogantes y defensores a ultranza de la “sevillanía”; del “enterismo” y las buenas maneras sevillanas. Eso es así compadre.

Cuando lo vi, reconocí enseguida a mis tíos y a mis primos. No en vano mi tío por parte de padre ha trabajado en SEVILLANAS (ahora ENDESA) toda su vida. Como podéis imaginar, su estilo de vida y el de mis primos ha sido el de unos genuinos señoritos sevillanos de pro: Béticos de toda la vida, devotos de la Macarena y fanáticos de la Semana Santa. Camisas de marca, politos Lacoste, castellanos y el peinado hacia atrás. Cuando era niño y los visitaba, mi porte de “malaguita” hortera, criado entre arena, en chanclas y bañador, les hacía mucha gracia. Hoy no sé nada de ellos. Pero apuesto a que siguen practicando con estusiasmo el “sevillanismo” más acérrimo.

Mi ciudad, Málaga, es un reflejo distorsionado de Sevilla, o al menos así lo percibo yo. He escuchado miles de veces decir que nos parecemos mucho; más de lo que desearíamos los malagueños. Aunque es cierto que quienes lo afirman no son capaces de ver los matices. Es obvio que existen algunas diferencias: Aquí somos más latinos, más sureños, en suma, más horteras. No obstante se puede aplicar la parodia de estos dos geniales humoristas a mi admirable ciudad y su gente, sepultada bajo cemento y hormigón, sin nada a lo que asirse tras el saqueo inmobiliario.

Málaga cofrade, taurina, señorial, cicatera con el perdedor y oportunista con el adinerado. Tenemos la playa pero aun así nos sentimos inferiores. Tenemos a Picasso, pero poca cultura. Lo que más nos une es ese conservadurismo rancio, bañado de beatería e ignorancia, que ha convertido a Andalucía en lo que es hoy; para lo bueno y para lo malo. Andalucía Imparable. Andalucía te quiere.

¿Sabéis qué es lo que más desea un malagueño? Que el Málaga C.F. gane al Betis y al Sevilla, y luego si acaso la Liga; salir de costalero en El Cautivo o La Expiración, y que las otras cofradías no puedan sacar el suyo por la lluvia; tener hijos, una casa, un buen coche y dinero, y que el vecino gane menos; y por último, que los sevillanos se mueran.

Como bien dice el refranero malagueño: “Sevillano el que no bote, eh, eh”.

Disfruten de estos dos maestros. Qué gracia tienen los jodíos.

No se pierdan a los hippies comunistas sevillanos y a los “canis” auténticos del sur.

13
Sep
09

Distrito 9.

Sólo humanos.

Sólo humanos.

La ciencia ficción (o ficción científica, como prefieran) está en plena forma y no es gracias a la producción española; ya sabemos que hoy en España la ciencia es exigua y la ficción es más bien ramplona. En literatura ni siquiera consta como género, aunque actualmente en las universidades anglosajonas se estudia en no pocas materias. Y no es que reniegue del realismo típico español (el Realismo es uno de mis periodos literarios favoritos), pero no me place que haya “intelectuales” que desdeñen el cine y la literatura fantástica o de ciencia ficción por considerarla pueril, superficial y carente de sentido artístico. Ocurre demasiado a menudo – la  universidad española está llena de enfermos de pedantería que no ven más allá de sus narices, y así nos va –.

El bueno de Peter Jackson ha soltado de su abultado bolsillo 30 millones de dólares y ha brindado su confianza a un talentoso animador 3D, guionista y director, tan “freak”, suponemos, como él; un tal Neill Blomkamp, surafricano, firma la película. Y el gentil Peter parece haber acertado. Es obvio que no sólo hay que ser capaz de hacer buenas películas, sino que además hay que tener buen olfato para producir a directores noveles con talento. Tarantino, tome nota.

El resultado es inmejorable. El filme rebosa originalidad y frescura. Su ritmo incansable atrapa de principio a fin. El contenido, el mensaje y la resolución del conflicto son inmejorables. A mí al menos me ha encantado. El guion me parece un ejercicio de genialidad. Y los efectos visuales, ya se imaginarán. Nadie creerá que el bueno de Peter fuera a producir una película mediocre en ese sentido. Todo está pulido al milímetro.

En la reseña no quiero referir nada sobre la trama. Si no saben de qué va, investiguen. Sí, salen extraterrestres. Sí, aterrizan en África, Johannesburgo (ciudad natal del director). Y sí, hay emoción, intriga y dolores de barriga. Pero no es nada que puedan haber imaginado con anterioridad. A mi juicio se trata de algo inédito; absolutamente original.

Lo mejor es que la vean cuanto antes. Ya ha recaudado 100 millones de dólares en USA, así que véanla gratis. Ya la tienen más que amortizada y para financiarse la vida les da. Yo apoquiné 4,50 € por verla, pero es que a veces me da el mono de butaca de cine (las palomitas me las llevo de casa y la bebida la compro en Carrefour). Además la pantalla del portátil a la larga cansa y es bueno salir al exterior de vez en cuando.

Lo dicho. Asómense a este prodigioso filme. Para mí un nueve sobre diez.

Y sólo para humanos.

05
Sep
09

Análisis histórico de la movida madrileña.

Érase una vez un país atrasado y estulto gobernado por un enano imbécil que tuvo la suerte de ganar una guerra que enfrentó a dos facciones de idiotas sin remedio (los rojos y los nacionales). Este enano gilipollas gobernó con mano de hierro durante cuarenta años hasta que el pueblo soberano (me la agarra con la mano) consiguió que se instaurara una democracia o algo parecido. Con la democracia llegó la libertad y el libertinaje. Con el libertinaje llegó el despiporren, y con el despiporren llegó la idiotez suprema bañada en alcohol y heroína: La movida madrileña.

La movida madrileña no era más que una reunión de pijos progres que jugaban al dadaísmo y a ser modernos que te cagas con el padrinazgo de los políticos de turno, que también estaban beodos. Cuando el PSOE llegó al poder, los sociatas tiraron el Capital de Marx a la basura y empezaron a cogerle gusto a meterles el dedito en el culito a los obreros mientras ellos comían de la sopa boba (robando a mansalva como sabemos). PRISA inoculó idiotez a todos los españoles y así Iñaqui Gabilondo se convirtió en el reverendo de la progresía oficial. Felipe González era el dios supremo y así todos los progres pudieron hacerse ricos sin dar un palo al agua y vendiendo humo.

Durante los gloriosos años de la movida madrileña todos empezaron a flipar con la música y el rollito punk de pegatina moderno y mega guay. Los pijos jugaban a ser yonquis y los yonquis de verdad caían como chinches porque todos querían drogarse a lo Sid Vicious porque eso era lo que molaba mazo. Madrid era una fiesta y todos querían vivir allá. El resto de España era vulgar, anodina y olía mal.

Sucedió además que algunos de los más espabilados de la movida como Almodóvar o Alaska consiguieron, apoyados en el baluarte Polanco, salir de la mediocridad hispana y convertirse en ídolos de masas. En aquellos años no importaba el talento, tan sólo la ”mamarrachez” y la autopromoción, adornada de “moderneo”, y poses de superioridad moral e intelectual. Con respecto a la superioridad moral e intelectual tenemos el caso paradigmático de Ramoncín, hoy tesorero de la SGAE, ladrón profesional, pero ídolo de masas en los ochentas.

Los gays y los modernos metrosexuales comenzaron su cruzada para dominar los medios, la cultura y el arte. Subrepticiamente fueron adentrándose en el tejido cultural español, débil y manipulable por aquella época. Finalmente, tras numerosas campañas propagandísticas, made in PRISA, en el ocaso del siglo XX consiguieron hacerse con el control absoluto de toda la cultura española.

Tras la triunfante cruzada se consolidó una élite que impuso los usos y formas del “petardeo” más rancio y reaccionario del planeta tierra. Entre los miembros de dicha elite se encuentra Olvido Gara (Alaska), una mujer muy culta, preparada y leída – como puede serlo cualquier camarero con carrera-, sin dotes para el canto ni la interpretación, pero que se convirtió en un icono de la modernidad, el buen gusto, lo intelectual, lo “cool” y lo “in” del panorama ibérico con su grupazo Alaska y los Pegamoides y posteriormente Fangoria.

Hay que decir que en Málaga surgió, ya en los noventa, al abrigo de la progresía dominante, Rafatal, un realizador que ha revolucionado el mundo del cine, produciendo películas que NO repiten los clichés del cine de los ochenta de Almodóvar ni cae en banalidades propias de un snob petimetre que se cree lo más. Su cine, es un cine comprometido con el arte, al nivel de los grandes como Berlanga, Buñuel o su maestro, Almodóvar. Original, demoledor y muy sugerente como sólo el malagueño más universal (después de Picasso, Banderas y Fran Perea) podía serlo. Vamos, que es el puto amo.

En el siglo XXI, el poder de los movidos guay de la movida madrileña sufrió un ligero revés y hoy, junto con los nostálgicos de Franco, no son más que una pandilla de plañideras que anhelan la grandeza de los años de Pepi Luci Bom y su puta madre.

No obstante, Olvido Gara (la Björk española) supo reciclarse, abandonar a sus padrinos y tomar su propio rumbo hacia el estrellato. Siguió grabando discos, aportando a la música todo aquello que hoy falta en el pop y el rock (sea lo que sea), y se puso a trabajar en la COPE junto a Federico Jiménez Losantos (hasta que echaron a este último), o con Pedro J. Ramírez en el Mundo (un diario muy veraz y fiable como todos sabemos). Es posible que ante la dejadez que sufren por parte de los gobernantes del PSOE, se hayan buscado la manera de seguir protegidos por el poder (aunque sea de derechas) como lo estuvieron antaño durante la movida. Porque los hay que sólo a la sombra del poder, sea cual sea, son capaces de medrar y llegar a lo más alto. O quizá sea que han sufrido una sobredosis de honestidad y eso unido a las perras en el bolsillo, el lujo, los flashes, la fama y la buena vida les haya hecho reflexionar y pensar: “coño, si ser rico mola más que ser pobre; que le den por culo a los obreros y a los progres que son unos desgraciados”. Este dato aún no se ha corroborado.

Pero el mayor regalo que ha dado Alaska  al mundo, ha sido sin duda alguna su genial marido Mario Vaquerizo y su grupazo Nancys Rubias, que ha causado furor entre la elite moderna de medio mundo. En Málaga por ejemplo enriquecieron la cultura musical del respetable con un concierto organizado por el Ateneo de Málaga, adalid, como todos sabemos, de la cultura, la música, la moda, el buen gusto y lo “cool” de la capital de la Costa del Sol.

Mario Vaquerizo,  junto con Olvido Gara, han resuelto desmarcarse de la hediondez de la clase obrera que taponaba sus fosas nasales en los ochenta. Llegados a la madurez y podridos de fama y riqueza han abrazado el liberalismo pregonando las bondades de Esperanza Aguirre, Sánchez Dragó y sus esbirros liberales. Es posible que ambos hicieran mucho dinero con el negocio inmobiliario y consiguieran prebendas del ayuntamiento de Madrid para sus actividades culturales, que finalmente ha conseguido inocular la fiebre de lo moderno y lo guay por todo el territorio español: “La derecha mola más para ser moderno”, parece decirnos este hombre al que le gusta morderse los carrillos y parecer una mujer casquivana.

La SGAE por supuesto también está entre las instituciones favoritas de este metrosexual escuálido que se hace llamar cantante, productor y representante, rebosante de un glamour fascinante e inigualable.

Mario Vaquerizo, aparte de defender la anorexia como forma de vida y conseguir vivir del cuento vendiendo humo, se ha convertido en el icono de lo moderno en la capital del reino y sus colonias (como Málaga).

Elite intelectual española.

Elite intelectual española.

A día de hoy no se sabe qué pasará si los “taligays” se enteran de que Vaquerizo y Alaska se han pasado al bando de Belcebú (el PP) y han abandonado el redil de aquellos que los convirtieron en ricos y famosos (el PSOE).

Es un hecho comprobado que Almodóvar ya no goza del favor del diario El País y que Cuatro, después de verse agraviado por la TDT de pago de ZP, puede que decida en lo venidero apoyar al PP para mojarle la oreja al díscolo presidente del gobierno. El caso es tocar los huevos.

Tras semejante historia tan absurda una cosa está clara: los tiempos cambian, las mentes cambian, pero sobre todo cambia el volumen de los bolsillos y ésto hace que probablemente cambie todo lo demás. Habría que ver lo distinto que sería Mario Vaquerizo si fuera uno más del montón (que lo es) sin el apoyo de su egregia mujer, como tantos hay que buscan la fama con desesperación como si fuera oro.

Para triunfar véndete, vende humo, moda, música, tu vida, tu honra, o lo que se tercie. En España siempre habrá multitud de idiotas que te sigan. Si no que se lo digan a Ramoncín.

¿Continuará?

29
Ago
09

¿Adónde se fue el estilo Louise Brooks?

No me gusta hablar de modas ni tendencias, entre otras cosas porque es un universo que no entiendo en absoluto. Si bien es cierto que alguna vez escribí sobre los nuevos “modernos” del siglo XXI, alimentados al calor de la bonanza económica y aparentemente extintos (más bien camuflados) por el momento, no quisiera repetirme con un tema que ya ha levantado no pocas ampollas y que considero zanjado.

Si retomo la cuestión es en parte porque alguien me lo ha pedido. La razón es Louise Brooks, una actriz de cine mudo hermosísima, facinante y bizarra como pocas. Su corte de pelo, su forma de vestir, de posar en las fotos y de mirar a la cámara ha sido imitada hasta la saciedad por todas las advenedizas del “moderneo” imperante en los últimos años. Pero la cuestión es: ¿La imitan directamente por admiración incondicional o sólo se copian unas a otras sin ton ni son? ¿Saben qué es una “flapper” o sólo copian lo que es considerado como moderno? ¿Saben que el cine mudo existió o creen que es una leyenda? Tengo mis dudas.

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Recordemos que ser “moderno” (obviemos la acepción de la RAE) implica poseer cierta sensibilidad artísitica (fotografía, pintura, poesía, interpretación), mostrar cierta ambigüedad sexual y hacer alarde de un esnobismo y afectación tales que parezca que hemos viajado a la corte de Luis XV en Versalles o al Nueva York de los 60 con Warhol y su galería de freaks.

La moda es muy importante, a veces incluso lo más importante. El lema del moderno siempre es y será: “No es tanto ser como parecer”. No importa que no seas artista y no poseas ningún talento, el objetivo es parecer especial, sacar la testa del pozo hediondo de la mediocridad, como Yoko Ono al lado de Lennon.

Hace unos tres años, – antes de que se impusiera más el estilo “pin-up”, emulado hasta el hartazgo por modernas y no tan modernas en revistas, televisión, publicidad y entrega de premios -, había algunas chicas que imitaban, quizá sin saberlo, el estilo de la actriz Louis Brooks, mostrando sus pechos en Fotolog, Myspace y demás, protagonizando incluso escenas de ambigüedad sexual, para deleite del respetable.

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Existen mujeres que no quieren ser como Lucía Lapiedra o Victoria Beckam. En el mundo de la autopromoción en Internet hubo quien se abrió paso enseñando sus bellos pechos al estilo de las “flappers” de los años veinte. ¿Es el ansia de parecer diferente lo que impulsa al moderno a abrazar la moda retro o verdaderamente se sienten atraídos por la estética de los “happy twenties”?

Los locos años veinte corresponden a un periodo de bonanza económica que vivió EEUU desde 1922 hasta el crack de 1929. Más o menos como ahora, que hemos vivido una época de vacas gordas desde el 2002 (después del 11-S) hasta el 2009. No sé si tendrá relación o no pero entre 2006 y 2008, toda “modernita” de pro debía parecerse en lo más posible a las “flappers” y así las he visto yo en tropel por el Village Green de Málaga.

Hoy ya no es así, y resulta curioso. Estoy seguro de que la razón no es otra que el efecto de imitación generalizado que ha obligado a los cabecillas del mundo “moderno” a reciclarse para seguir siendo especiales. Los años 60, 70 y 80, el estilo “pin-up” e incluso el atuendo decimonónico de parnasianos y simbolistas han sido algunas de sus opciones para encontrar su lugar por encima de la mediocridad imperante. Resulta paradójico que se les llame “modernos” cuando su estilo no deja de ser retro. Para mí ni son modernos, ni retros ni nada que se les parezca. La palabra es petimetre, del francés (petit maître), que tanto les gusta.

Por mí como si les da por vestirse con toga o de vikingo. Mientras no toquen mucho los huevos que hagan lo que les parezca.

Eso sí, las chicas saben que para ser alguien en el mundo del arte hay que enseñar carnes y lo hacen de cualquier modo. Una idea que os doy chicas: Elisabeth Taylor en Cleopatra.

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Moderna publicitando su talento al estilo "flapper".

19
Ago
09

Me avergüenzo mucho.

Llega una edad en la que no puedes evitar añorar el pasado como si ya fueras un abuelo senil. En pleno “revival” de los años ochenta uno se acuerda de su tierna infancia y le vienen a la cabeza los curris y la Montaña Basura de Los Fraggle, Michael J. Fox en Teen Wolf (De pelo en pecho) o las primeras tetas que pude ver en la pantalla con Porky´s. La Bola de Cristal, Radio Futura, Gabinete Caligari y el desconocimiento de lo que significaba zapear. Sin móviles ni Internet. Sólo la Master System, la Game Boy y los libros del Barco de Vapor (María Gripe) y Michael Ende con las historia de Bastián en Fantasía.

De aquella época no me avergüenzo de casi nada. Todo se tuerce en los años noventa. En el instituto lo guay era ser “grunge” a lo Cobain, con el pelo largo grasiento y la ropa de cateto de pueblo maderero del norte de USA (camisa de cuadros raída y pantalón de pana o vaquero con las rodillas destrozadas). Bunbury era entonces un cantante de rock y no un feriante asmático. Además Michael Jackson dejó de ser negro y no paró de cagarla hasta morir.

Pero lo que más me sonroja de mi época de adolescente son algunas de mis filias literarias. Influido por la idiotez universitaria que ya repuntaba allá por mediados de los noventa, topé con una escritora procaz y dubitativa llamada Lucía Etxebarría. Una compañera pseudoprogresista me prestó el premio Nadal del año 1998, Beatriz y los cuerpos celestes, que sin dejar de ser una gran novela adolescente para niños pijos en plena comezón existencial, encumbró a una escritora en ciernes que hoy se revela como una imbécil con ínfulas de intelectual.

sin comentarios

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Leo el diario Público y me la he topado en un suplemento de verano. No he podido dejar de ruborizarme al ver la de idioteces que esta mujer vomita cada vez que se muestra en público (nunca mejor dicho). De vergüenza ajena. Aún me abochorno más cuando recuerdo la de libros que compré y leí de semejante mamarracha. En lugar de amueblar mi cabeza con literatura de verdad, perdí mi tiempo con boñigas verbales de la talla de Nosotras que no somos como las demás, Un milagro en equilibrio o Amor, curiosidades, prozac y dudas, novela de la que encima vi la película; una majadería como la copa de un pino. No queda ahí la cosa. Que también vi Sobreviviré, bodrio del año 1999 (de la que ella fue co-guionista) que ya demostraba la podredumbre que padecía entonces, y sigue padeciendo, el cine español.

Lucía Etxebarría hace tiempo que ya no escribe novela, ni ensayo, ni poesía (nunca ha escrito poesía, sino que la ha plagiado). Ahora se dedica al noble arte literario de la autoayuda con bazofias del tipo Ya no sufro por amor o El club de las malas madres (que hoy leen las amas de casa aburridas admiradoras de Ana Rosa).

Entre muchas otras gilipolleces ha intentado convertir su entrada en wikipedia en una suerte de propaganda autocomplaciente sin conseguirlo (porque para eso están los lectores que corrigen las memeces de esta individua). En su blog podemos vislumbrar su estupidez, su nauseabunda sintaxis y las polémicas en las que se ve envuelta a cuenta de sus corruptos escritos en wikipedia y lo que no es wikipedia.

Por aquellos turbulentos albores del siglo XXI anduve perdido sin remedio. Buscaba respuestas en Paulo Coelho en lugar de preguntar a Umberto Eco o a Punset. Como mi ex novia era bollera y yo era un inepto con las mujeres (me estoy excusando como ven) quise aprender algo en los escritos de esta feminista estulta y demagoga que era Lucía Etxebarría, en lugar de leer al Marqués de Sade o a Giacomo Casanova. Por aquellos días yo creía que el feminismo era lo más e incluso me sentía culpable por tener pene. El feminismo criminalizaba lo masculino por el simple hecho de serlo (y todavía lo hace) y había que ser un hombre sumiso y temeroso de las mujeres. No las seduzcas, no quieras sexo con ellas, no les grites aunque sean imbéciles e imita a los homosexuales que ellos sí son verdaderos hombres: sensibles, inteligentes y guapos. Depílate, usa cremas y ten una actitud afectada como la que tienen los homoartistas de hoy en día. Afortunadamente Charles Bukowski y Henry Miller me sacaron del error. Me he enmendado en lo posible. Pero aún conservo un libro firmado por Lucía Etxebarría en la estantería de mi biblioteca que delata mi horroroso pasado adolescente (De todo lo visible y lo invisible).

Desde aquí pido perdón por haber financiado durante años las pastillas y el alcohol a semejante escribidora de pacotilla. Al menos con mi dinero habrá podido dar de comer a su hija, a la que compadezco de corazón.

Les doy un consejo: Si quieren buena literatura femenina de verdad, no dejen de leer a Ana María Matute (insigne letra K de la RAE). Un pecado de juventud del que aún guardo buenísimos recuerdos.

Un beso para ella.

Pedazo de novela para los amantes de la fantasía.

Pedazo de novela para los amantes de la fantasía.

29
Jun
09

Demasiado viejo para ver “dibujitos”.

La verdad es que estoy bastante enganchado a las creaciones del joven Seth MacFarlane (tiene sólo 36 años), a pesar de que haya personas de mi edad que vean con recelo mi adhesión a los “dibujitos animados”, como ellos los llaman. “Hay que ver, con los huevos negros ya y viendo dibujitos todavía, ¿cuándo va a crecer este zascandil?”. No todo va a ser Perdidos u otras series de folletín.

Quién no conoce a Brian y Stewie o a ese primo lejano de Homer, más gordo y más tonto que es Peter Griffin. La serie, que lleva emitiéndose desde 1999 ha obtenido un clamoroso éxito en España gracias a La Sexta. Lo único malo es que ésta no parece tener intención alguna de adquirir más temporadas y está repitiendo hasta la saciedad siempre los mismos episodios con lo que el desgaste de la serie y el menoscabo de la audiencia son inevitables.

Antena 3 (y sin que sirva de precedente) ha sido más lista y, aparte de adquirir todas las temporadas de Los Simpsons, compró los derechos de American Dad, una serie extraordinaria, incomprendida y con niveles de audiencia risibles; de ahí sus horarios fuera del “prime time” usual en el que se mueven Los Simpson, el clásico indiscutible.

¿Por qué no la sigue la gente? Bueno, puede que no la entiendan o simplemente no les guste (sobre gustos colores) o quizá estamos demasiado acostumbrados a Los Simpson (de los que ya nos sabemos los episodios de memoria). Pero el argumento más extendido es que parece una mala copia de Padre de Familia, algo que por otra parte es normal puesto que el creador es la misma persona. Está claro que las conexiones son elevadas (formato familiar, mujer típica americana, pareja de hijos, mascotas), pero qué pretenden. Es como decir que Manhattan es una copia de Annie Hall. Se parecen coño, pero es que son del mismo Woody Allen.

Lo que no sabe mucha gente es que a Seth MacFarlane le llovieron miles de demandas y denuncias por insultos e injurias a cuenta de sus bromas a famosos en la serie de Padre de Famila o de espectadores homosexuales, judíos, negros, inválidos, feministas, etc, todos ellos indignados por el humor ácido del joven dibujante y guionista. La Fox por tanto se boicoteó a sí misma y dificultó la difusión de su propia serie. Posteriormente la huelga de guionistas también supuso un escollo para su continuidad. Sin embargo, el bueno de Seth, lejos de achantarse, creó otra serie nueva, con la experiencia y madurez alcanzada con el trabajo de la anterior. Surgió así American Dad en la que el protagonista es un agente de la CÍA ultraconservador, republicano, fundamentalista religioso y amante de Bush.

Si en Padre de Familia tenemos a Stewie y a Brian, en American Dad no os perdáis a Roger el extraterrestre afeminado (me recuerda mucho a un conocido mío del pueblo), a Klaus (el pez con cerebro de alemán del este) entre otros personajes interesantes.

Está claro que sin Los Simpson de Matt Groening este joven nunca hubiera ideado una serie de animación con la mordiente de Padre de Familia o American Dad. Pero qué demonios, las influencias para qué coño están. Confundir plagio con influencias o evolución es de mentes cerradas y necias. Qué hubiera sido de Cervantes sin los libros de caballerías; y de Almodóvar sin Fellini; y de los Rolling Stones sin los roqueros americanos de los años 50…

La verdad es que me alegro de que sigan apareciendo series de animación capaces de hacer un humor tan políticamente incorrecto que nos haga reír a mandíbula batiente y por qué no, pensar.

Lo que sí parece claro es que la fórmula familiar es la que triunfa y eso Seth lo sabe muy bien. Futurama, del mismo genio Groening, no consiguió captar suficientes audiencias y la retiraron de antena, aunque hoy es una serie de culto (y no es para menos).

Lo que yo me pregunto es por qué en España no se realizan series de animación de corte satírico que critiquen la sociedad y costumbres españolas como el folklore, los toros, la progresía y el españolismo, el feminismo, la política, la incultura histórica que padecemos, la ESO, la idiosincrasia juvenil actual, el fanatismo futbolero, el catolicismo acérrimo típico español, la prensa rosa, el famoseo, la televisión, los medios de comunicación, el grupo PRISA, la COPE… No sé, seguro que habrá muchas más cosas que pueden dar mucho juego a los guionistas para hacer reír al personal.

¿No hay dibujantes ni guionistas en España o es que ya los estudios de mercado han dejado claro que no iba a funcionar el producto? ¿O es que la cultura española está tan controlada por el Estado que no interesa producir una serie que desmonte el chiringuito mediático organizado por los poderosos?

Últimamente estoy viendo los antiguos capítulos de Aquí no hay quien viva y me he dado cuenta de que ha sido la única vez en que más cerca hemos estado en España de disfrutar de una serie con una mordiente satírica equiparable a Los Simpson o algo parecido (salvando las distancias y sin ser animación). Al final se la cargaron y tenemos un sucedáneo rancio e inocuo en Tele5 (cómo no).

¿Por qué la televisión española es tan patética? El Internado, Aída, Física y Química, Sin tetas no hay paraíso, Bea la Fea (o como quiera que se llame). Ya está bien hombre.

Menos mal que gracias a La Sexta y Antena 3 (algo que no deja de ser curioso) con la producción de la Fox (extraño también) podemos disfrutar de Family Guy y American Dad y salir un poco de la estulticia en que está inmersa la tele en España.

Aunque habrá quien piense que el imbécil soy yo por ver “dibujitos” a mi edad. Está bien, prefiero ser un imbécil que ve dibujos animados para adultos que un retrasado mental que sólo ve Los hombres de Paco (que menuda serie de mierda es).

“Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen.”

Francisco de Quevedo.