Posts Tagged ‘guerra

20
Feb
10

Aznar y sus “güevos” toreros.

Ahí está. Con dos cojones “made in Spain”, como los de don Pelayo. Don José María nos muestra los resultados de su educación cristiana, privada y de elite, además de cuánto le importa España y su gente, y lo machote que él es; “pa chulo chulo, mi pirulo”.

El político más conservador de Europa, nuestro ex presidente, que nos metió, aparentemente, entre los países con más peso, ya no de Europa, sino del mundo, y de paso en una guerra que olía a interés económico en detrimento de vidas humanas  (una actitud muy cristiana) que tiraba para atrás. El ex presidente que levantó la economía española (¡ay! qué bien vivíamos entonces) a base de cemento y ladrillos, hasta que llegaron los otros subnormales, que son imbéciles, y dijeron: “pa qué tocá ná, si así va de vicio, ¿no? ¿Tú qué dice primo?”. Contra Aznar vivíamos mejor pero, no señor, no le echamos de menos.

¿No es sospechoso que este enano mental se retirara tres años antes de que empezara todo este fregado de la crisis financiera, la caída del ladrillo, el paro, el hundimiento de empresas, despidos y demás efectos colaterales de este sistema capitalista tan infalible e incuestionable, donde la libre competencia siempre se respeta sin trampa alguna, es equilibrada y no hace falta controlarla para nada porque todo funciona muy bien solo?

Ahora que están de moda las teorías conspirativas: Yo creo que el amigo “Ansar” sabía algo, vía “Bush bunch”, y por eso se quitó del medio (casi a la par que el ex presidente de USA). Pensaría: “que se coma la crisis el idiota de Rajoy”. Pero le salió mejor porque ahora se la está comiendo el menguado de Zapatero. Si aún así no consiguen llegar al poder deberían hacérselo mirar, porque es grave.

No obstante, esta situación en la que el PSOE nos hunde en el estiércol de la incompetencia y el PP no levanta cabeza, lo convierte en el presidente que trajo la bonanza económica (cuando ésta vino en realidad por los fondos europeos, la coyuntura favorable de entonces y el ladrillo), el buen gobierno y la riqueza sin parangón, cuando es ciertamente el presidente del oportunismo económico, el autoritarismo, la falta de reformas educativas, el “ladrillazo”, la guerra, el elitismo ultraderechista más rancio, conservador y casposo de Europa desde la Thatcher.

Qué bien que todavía nos quede Esperanza Aguirre, otra chulapona, lideresa ella, más tonta que un bocado en el glande, que presume de liberal y no sabe ni por donde le sopla el viento. Una pija psicótica que cuando quiere consejo le pregunta a Aznar porque está claro que ella no es capaz de pensar por sí misma. Ser liberal es privatizarlo todo, “majete”, hasta la sanidad y la educación, y si se crean oligopolios (“¿oligo qué?”) digo que es culpa de Zapatero, que es la coletilla más recurrente para justificar el matonismo mafioso de esta panda de ricachones asquerosos que son la derecha española.

No se me olvida que estamos gobernados por los estultos demagogos populistas del PSOE, que no dejan de ser los más idiotas del país. Pero el conservadurismo de Aznar y su secta no lo quiero ni en pintura. Que se metan el dedo corazón en el ojete y urguen. Aunque claro, el cambio político es necesario. Pues que dios nos pille confesados y a mí, si es posible, fuera de España.

11
Sep
07

11-S. Seis años.

Así se inaguró el siglo XXI. Se dice que lo que mal empieza, mal acaba. ¿Alguien puede imaginar cómo estaremos en el año 3001? Mejor no pensarlo. Después de un siglo, como el pasado, con dos descomunales guerras, hemos evolucionado, en cuanto a matarnos los unos a los otros se refiere. El escenario ya no es Europa. Parece que aquí hemos aprendido la lección. Ahora, las guerras, en su mayoría, son a pequeña y mediana escala, y lejos, donde no nos afecten lo más mínimo: Oriente Medio, África o latinoamérica. Sin embargo, seguimos siendo los mismos, los que las promueven y alimentan: occidente. ¿Acaso creía realmente El Imperio que después de una gestión desastrosa del mundo que domina, durante las cuatro últimas décadas del siglo XX, no iban a verse salpicados de alguna manera? Lo injusto del tema es que siempre sea la población la que se lleve la peor parte. No hay ninguna guerra en la que no sea así. Desde Alemania en 1914 y 1945, pasando por Vietnam, Palestina y Los Balcanes, hasta Afganistán e Irak, los que más han sufrido la locura que significó el siglo pasado, han sido los ciudadanos, la gente corriente. Siempre es así. Madres, hijos, trabajadores, civiles, en definitiva. Luego están las bajas militares, pero el soldado sabe a que se expone. Va incluído en su sueldo. Parece que lo de intervenir militarmente en Europa ha provocado en Norteamérica una adicción imposible de vencer. La guerra es el juego favorito del gobierno estadounidense desde la I Guerra Mundial. Todos son ventajas. Si ellos se matan, nosotros les ayudamos, pero en nuestro país que todo siga en calma; y recogemos los beneficios. En nuestro territorio, que no haya víctimas ni daños. Pues parece que el siglo XXI va a ser diferente. Las guerras no han cambiado en contenido, pero sí en la forma. ¿No querían jugar a la guerra?, pues el 11-S forma parte del mismo juego. El resultado: más de 3000 víctimas en territorio americano.

300px-wtcgroundzero.jpg

Sabemos que los fanáticos son fáciles de manipular (el analfabetismo es su enemigo, no occidente), hasta el punto de que se suicidan si su líder lo ordena. Además, han encontrado la mejor manera de hacerle daño al Imperio (y a sus acólitos); en su propio corazón, sembrando el terror en todo el mundo “civilizado”. Nadie duda del error de los integristas musulmanes, que legitiman sus retrógradas ideas medievales, con el argumento de que occidente es una civilización decadente. Y lo es, pero ellos no son la alternativa más cautivadora. No están en condiciones de cuestionar nuestro modo de vida frívolo y consumista. Para ello ya tenemos nostros a nuestros intelectuales y artistas, que satirizan y critican ferozmente nuestra cultura, desde dentro. ¿Por qué? Porque pueden. ¿Y ellos, tienen voces críticas que pongan en duda su fanatismo, su modo de vida, sus convicciones y el error que suponen sus iniciativas suicidas y asesinas? Alguno habrá, pero no se les escucha, o quizá no les dejan hablar. Ahí radica la diferencia. El caso es que volvemos a estar en guerra, aunque quizá nunca hayamos dejado de estarlo. Creo que el infierno no ha hecho más que empezar. Esto es sólo el principio.

Reconozcámoslo, nos hemos equivocado todos. Ellos son unos cafres y nosotros, en cierta manera, también. Al final, el error es de la raza humana, que torció su camino hace tiempo. Y no parece, ni por asomo, que vayamos a enmendarlo.

bush_hijo.jpg

Hace seis años del 11-S y el Imperio no deja de jugar a la guerra, fuera de sus fronteras. España ya sufrió un ataque terrorista, así como Inglaterra. Si el Imperio de Occidente juega, nosotros también estamos expuestos a las macabras reglas de la guerra. Y cuando uno golpea, también puede ser golpeado; sería estúpido creer lo contrario. A Bush le queda poco para irse a su rancho y no volver jamás. Pero el integrismo es un cáncer que no deja de crecer. ¿Estaremos preparados para lo peor? Es obvio que existe una guerra que no podemos ganar. No estamos habituados al dolor, ni al sufrimiento ni al hambre, como ellos. Necesitamos petróleo para nuestra comodidad y estilo de vida. Ellos serán pobres, míseros y analfabetos, mas les mueve el odio, el fanatismo y no tienen nada que perder. Veremos que pasa en los años venideros. No quiero ser agorero, pero yo, personalmente, no tengo muchas esperanzas.